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Álvaro Sanz

Título: “La naturaleza, mi lienzo en blanco”

Descripción: A través de fragmentos fotográficos y audiovisuales Álvaro Sanz nos mostrará sus últimos viajes y proyectos en los que la naturaleza cobra un significado distinto dependiendo de quién la habita. Hablaremos de la sanación de un cáncer; pero también de un viaje épico de miles de kilómetros; de la inspiración en las montañas para componer una canción o de la simple contemplación de nuestro entorno.
Independientemente de la técnica utilizada el trabajo del autor no pretende ser más que secuencias sin un discurso narrativo concreto y el resultado visual es más la búsqueda de unas atmósferas, ambientes y descripción de estados de ánimo. El trabajo de Álvaro no es de largo recorrido como sería una novela, se trata más de pequeños poemas, que empiezan y acaban.

BIO: Álvaro es un fotógrafo y realizador con más de 20 años de experiencia. La música y la naturaleza siempre fueron sus pasiones y es una persona naturalmente curiosa e impulsiva. Trabajó como profesor universitario en distintas facultades de Diseño y actualmente es profesor en la plataforma online Hello!Creatividad.

Álvaro es el fundador de Expedición Polar, una comunidad creada por amantes de la fotografía que disfrutan de los viajes y la aventura tanto como él. Dirigió varios documentales, como Hoy es primavera, basado en la historia real de Nina da Lua y Horizonte Norte, donde Álvaro nos cuenta la historia de su amigo Juan Sisto, que viajó desde el sur de Chile hasta Alaska con la única compañía de su bicicleta.

Desde 2015 Álvaro es embajador del programa de Visionarios de Olympus y también colaborador de Eldorado, un colectivo de creativos apasionados por aventuras excepcionales y experiencias viajeras.

Mònica Bedmar, su pareja, le define:

“Álvaro es energía pura. Desmiente rotundamente el tópico que los hombres son incapaces de hacer más de una cosa al mismo tiempo. Puede prepararte el desayuno, mientras escribe algo en su blog, descarga las fotos del fin de semana y habla con alguien por teléfono sobre el próximo proyecto que tiene entre manos. Para él no existe la palabra imposible. Si te lo cuenta, ya es una realidad. No conozco a nadie que persiga sus sueños con tanta pasión como él. Cuando se sienta en la mesa, con un café caliente entre las manos, y me dice: “¡He tenido una idea!”, sé que va a llevarla a la práctica tarde o temprano. No hay vuelta atrás. Es feliz perdido entre naturaleza, buscando la luz y persiguiendo historias. Camina rápido y ve las cosas antes que nadie. Cuando tú has visto el arcoíris, él ya tiene las botas llenas de barro del riachuelo que ha cruzado para subirse a un árbol desde el que hacerle una fotografía. Lo que más le gusta creo que es conocer a gente. Sentarse en una mesa a oír historias de viajes, de otras vidas… y empezar a imaginar. Una vez imaginó que podía contagiar a otras personas con su pasión, y de ahí nacen todos sus proyectos: del corazón.

Y es feliz. Por poder dedicarse a lo que más le gusta: enseñar y vibrar con todo lo que hace.”